Es una de las peticiones más frecuentes en el laboratorio: «quiero un grill de plata». Se entiende — el brillo plateado se ve increíble. Pero con 20 años de experiencia dental te lo decimos directo: la plata de verdad (.925 o plata fina) no es el mejor material para vivir dentro de tu boca. La buena noticia: puedes tener ese mismo brillo plateado sin sus problemas.
La plata es sinónimo de joyería: cadenas, anillos, dijes. Es natural querer ese acabado plateado y brillante en un grill. Pero el objetivo real no es «que sea de plata» — es el look plateado espejo. Y ese look se logra con un material hecho para la boca.
En PROCA GrillZ no usamos plata. Usamos metales de laboratorio indicados para uso oral que te dan el tono plateado que buscas, con durabilidad de años:
¿Quieres un grill plateado? Perfecto — pero no de plata. Te damos el brillo plata que buscas en un metal pensado para vivir en tu boca: que no se pone negro, no se deforma y dura años. Y si te preguntas por los grillz «bañados», aquí te explicamos por qué también evitamos la placa o enchape.
Para uso oral no la recomendamos: la plata se ennegrece con el azufre de la saliva, es blanda y se deforma. Te damos el mismo brillo plateado en CrCo (tono plata) de grado dental, que sí está indicado para la boca.
Por el sulfuro de plata: la plata reacciona con el azufre de la saliva y de alimentos como el huevo o el ajo y forma una capa oscura. Es normal en la plata; el CrCo de grado dental no lo hace.
Sí, tiene brillo espejo plateado. La diferencia es que, a diferencia de la plata, mantiene el brillo: no se ennegrece ni se deforma con el uso diario.
El punto no es la toxicidad: es que se deslustra, es blanda y sus aleaciones de joyería pueden irritar la encía. Para uso oral se prefieren metales de grado dental biocompatibles como el CrCo o el titanio.