En el mundo de los grillz hay un atajo común y riesgoso: la placa o enchape —también llamado baño de oro o plating—. Es una capa metálica delgadísima depositada sobre un metal base barato. Se ve bien en la vitrina, pero está contraindicada para uso dentro de la boca. Aquí te explicamos por qué, y qué usamos en PROCA GrillZ en su lugar.
El enchape es un recubrimiento —por electrólisis o inmersión— de unas pocas micras de un metal 'noble' (oro, rodio) sobre un núcleo de metal base, casi siempre aleaciones económicas que pueden contener níquel u otros metales no aptos para el contacto prolongado con la mucosa. Lo que ves es la capa; lo que muerdes, con el tiempo, es el metal de abajo.
Nada de placa. Trabajamos con metales de laboratorio no preciosos indicados para uso oral, de alto brillo y larga durabilidad — el material es el mismo en la superficie y en el interior:
Son materiales que mantienen su brillo y su integridad aunque el uso los desgaste: no hay una capa que perder porque el metal es sólido en todo su espesor.
Para una pieza decorativa que no toca tejido, el enchape puede pasar. Para una pieza que vive dentro de tu boca, en contacto con la mucosa, la saliva y tu comida, el material tiene que ser seguro y estable en su totalidad. Por eso en PROCA GrillZ no hacemos grillz de placa.
No es lo recomendable. El baño de oro es una capa de pocas micras que se desgasta con la saliva, la comida y el uso, dejando expuesto el metal base. Para uso oral conviene un metal sólido y biocompatible.
Sí, sobre todo cuando se desgasta y queda expuesto el metal base (a menudo con níquel), una causa común de irritación y alergia en contacto prolongado con las encías.
Es una aleación dental no preciosa en tono dorado, indicada para uso oral. No es un baño superficial: el acabado no se 'cae' porque el color es del propio material.