Respuesta directa: lo recomendable es quitarte los grillz para comer. Como son removibles, basta con sacarlos, comer tranquilo y volver a ponértelos después. Si de plano vas a comer algo con ellos puestos, que sea algo blando y limpia todo apenas termines. Comer con los grillz puestos no está "prohibido", pero sí es lo que más los ensucia y les mete desgaste con el tiempo.
Un grill es una cubierta dental que va sobre tus dientes, hecha a la medida exacta de tu mordida. Justo por eso, al masticar pasan tres cosas que no te convienen:
La buena noticia: al ser removible y no fijo, quitártelo toma segundos. No se lima ni se desgasta tu diente para colocarlo, porque el grill va sobre tu anatomía a la medida; así que ponértelo y quitártelo cuantas veces quieras es parte normal de usarlo. Si quieres profundizar en esto, lee si los grillz son permanentes o removibles.
A veces estás en una foto, en una salida, y no quieres quitártelos. Si es tu caso, sé selectivo:
Y sobre todo: limpia después. Esta parte no es opcional.
El riesgo de un grill bien hecho no está en el material. Los nuestros son biocompatibles y de uso oral: CrCo tono plata, metal dorado o titanio impreso (no usamos plata de verdad ni enchape, que se ennegrece o se desgasta). El riesgo está en la mala higiene: comida atrapada más poca limpieza. Un grill bien ajustado y bien cuidado no daña tus dientes; el problema aparece con piezas genéricas de calle o cuando no se limpia. Si quieres, aquí explicamos por qué los grillz bien hechos no dañan los dientes.
Rutina simple tras comer:
Para el paso a paso completo (qué usar y qué no), tenemos una guía dedicada de cómo limpiar y cuidar tus grillz. Y recuerda que tu grill de PROCA incluye repulido y limpieza sin costo: nos lo traes cuando quieras y te lo dejamos como nuevo.
Misma lógica que comer: tampoco es recomendable dormir con los grillz puestos. Guárdalos limpios y secos por la noche. Son un accesorio decorativo removible, no algo que deba estar en tu boca 24/7.
En PROCA GrillZ trabajamos con un laboratorio dental con 20 años de experiencia en CDMX. Hacemos escaneo intraoral (en un centro radiológico aliado, sin moldes de pasta), diseño 3D que tú apruebas y fabricación con precisión digital, para que la pieza calce exacto a tu mordida. Ese ajuste fino es justo lo que quieres cuidar: si comes duro y no limpias, saboteas el trabajo de precisión que lo hace cómodo y seguro. Cuídalo bien y te dura de sobra.
Nota de prudencia: si sientes molestia, dolor persistente o irritación al usar tu grill, consulta a tu dentista. Un grill a medida y bien cuidado no debería doler.
¿Dudas sobre cómo cuidar el tuyo, o quieres el tuyo hecho a medida? Cotiza o escríbenos por WhatsApp y con gusto te orientamos.
Puedes, pero no es lo recomendable. Lo mejor es quitártelos para comer, porque al masticar se atrapa comida entre el grill y el diente, fuerzas la pieza y la desgastas. Como son removibles, quitártelos toma segundos. Si comes algo con ellos, que sea blando y limpia todo apenas termines.
Evita lo duro (como hielo o nueces) y lo muy pegajoso (caramelos, chicle), porque fuerzan y ensucian la pieza. Si de plano no te los quitas, prefiere alimentos blandos y agua, come poco tiempo con ellos y quítatelos en cuanto puedas.
Un grill bien ajustado y bien cuidado no daña los dientes. El riesgo no viene del material (los nuestros son de uso oral y biocompatibles), sino del mal ajuste de piezas genéricas de calle o de la mala higiene: comida atrapada sin limpiar. Por eso conviene quitártelos para comer y limpiar bien después.
Quítatelo y enjuágalo, lávate los dientes, limpia el grill por dentro y por fuera con suavidad, y guárdalo limpio y seco en su estuche. En PROCA además tu grill incluye repulido y limpieza sin costo: nos lo traes cuando quieras.
Tampoco es recomendable. Igual que al comer, lo mejor es quitártelos y guardarlos limpios y secos por la noche. Son un accesorio decorativo removible, no algo que deba estar en tu boca todo el día.